Es una zona poco visitada, debido también a que está bastante alejada de la carretera principal. Sin embargo el viaje de más de 12 kilómetros de camino accidentado vale la pena, porque una vez en El Tamarindo, podrás broncearte sin problema en un ambiente solitario, casi privado, o sumergirte en este mar, cuyas olas son casi una caricia para el visitante.

